domingo, 27 de septiembre de 2009

El Morrison que conversa

No soy un Doorsiano, la vedad. Si me dan elegir, me voy por otra banda, muchas otras bandas. Si debo ser juzgado por ello, cojan sus piedras.
Morrison… sí, algo más de interés me causa. No importa, siempre hay una primera vez.

Aún así, cuando estoy en medio de una conversación un poco personal en cuanto a intereses y/o vocaciones me descubro siempre citando a JM. Y me alegra mucho que no sea la letra de una canción, sino unas palabras suyas que soltó en la entrevista 1969 que le hizo Jerry Hopkins, el mismo de No One Here Out Alive, para la Rolling Stones. Yo la leí en la edición latinoamericana de octubre del 2004 cuando la volvieron a publicar junto con otras a John Lennon y Keith Richards y que se anunciaban como las mejores entrevistas de la RS.

Eso. Subrayar, homenajear y celebrar al JM de una conversación, con el disco en pausa, stop o mute, para que otras conversaciones continúen mejor y se les de más de tiempo.

"Creo que tu religión, tu política, tu filosofía, no son tanto lo que fumas, tomas, usas... ni tu pelo, tu cara, o lo que has hecho. Tu religión o tu política es aquello a lo que le dedicas más tiempo. Nada más, nada menos. Es una explosión de logros".

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Vibra, Subraya y Conecta


"(...) esa sutil vibración de todo lo que nos rodea cuando leemos por primera vez una frase que jamás se nos olvidará". (R. Fresán)

viernes, 28 de agosto de 2009

Paul Auster - Discurso

Supe de la existencia de Paul Auster hace unos años cuando Alonso Cueto, en esos talleres de narrativa donde todos los personajes de los cuentos que se presentan tienen carros y tarjetas de crédito, nos regaló a cada uno una copia del discurso de agradecimiento de los Premios Príncipe de Asturias de las Letras que PA había leído ese mismo día, horas antes. Y nos recomendó Trilogía de Nueva York. Sin embargo, lo primero que leí fue El Libro de las Ilusiones (relectura que arrastro en contra de mis ansias). En fin.

Tenía algo raro ese discurso. Era sencillo en su lenguaje, decía cosas que parecían muy obvias o muy vanas, no sé, no recuerdo bien qué fue exactamnete lo que pensé en ese momento pero algo así era.

Que no sabía porqué escribía pero que aún así lo hacía? Que un libro nunca había alimentado un niño o detenido una bala? Que, por eso, el arte era inútil? Que la literatura es un trabajo de dos: escritor y lector? Todo eso ya... quién no lo sabía, pensaba.

Sí, es algo que a la hora de leerlo puede hacernos pensar que ya lo sabiamos. Puede que sí, pero... lo habiamos pensado? Eso es algo distinto, creo. Pensar en eso muchas veces es un trabajo tácito hasta para la misma cabeza. Y si se dice en algún momento se dice sin pensarlo. Es verdad eso de que hay cosas tan obvias que uno no se percata de ellas. Al final, ahora, es justamente esa sencilles del lenguaje y su información obvia el chiste de sus palabras. PA se bajo un poco los lentes para ver aquello que queda atrapado en la luna de los enteojos, entre el libro y los ojos, y que se difumina de tan cercano que está a nosotros.

Solo quiero rescatar una parte ya que no tendría mucho sentido copiarlo todo:
"(...) tal es la magia de los relatos: pueden transportarnos a las profundidades del infierno, pero en realidad son inofensivos."

Con esto, puedo decir que el discurso de PA es uno de los mejores que se han leído desde 1981 que se entrega por primera vez el premio. Ahí no más (no me atrevo a decir atrás) están también los de Amos Oz (genialidad de la que escribiré en algún momento), el de Gunter Grass, el de Francisco Ayala, el de Alvaro Mutis y el de algunos otros más. Los pueden leer en: http://fundacionprincipedeasturias.org/premios/letras/ Provecho.

lunes, 13 de julio de 2009

Rodrigo Fresán - ...

De un libro que recién estoy leyendo de Fresán, alguien del que aún no me siento capacitado de escribir.
Esto es, sobre todo, para el mundo digital de ahora. El rollo por revelar (y él hecho de que costara hacerlo, claro), creo, guardaba todavía cierto margen para la importancia real de inmortalizar un instante.
"Hay algo terrible en el hecho de poder comprar los recuerdos de una infancia con la evidencia incontestable de lo que ocurrió entonces. Y me pregunto si no tendrá algo de terrible esa cortesía de videotape para con las vidas presentes y futuras de todos aquellos que fueron filmados desde el momento exacto de su nacimiento. Todos quellos que ahora y siempre podrán verse -tantos años después de las contracciones y las piernas biertas- cubiertos de sangre y placenta, aullando como si acabaran de ser expulsados de un paraíso amniótico para encontrase con un imbécil emocionado sosteniendo una cámara Made un Japan. (...) Y, sí, me da miedo el hecho de tenerlo todo registrado: la vida propia como un documental que se puede consultar a voluntad y dictaminando así la muerte del misterio absoluto de nuestro pasado pretendiendo ascender la banalidad de un cumpleaños n° 6 a la categoría histórica y documental de esa home-movie en Dallas '63 y sin embargo...
Por eso, yo elijo recordar antes que ver.
Yo prefiero ver con los ojos cerrados.
Yo me acuerdo de todo, de todo, de todo lo que decidí recordar.
(...)
Hacer memoria (...) Eso que decidimos recordar para siempre. Lo que se enreda y no se puede desanudar. Los hilos del pasado que mueven a la marioneta de nuestro presente."



En: Jardines de Kensington
Bonus (para cerrar el círculo de la idea): Historia de James Matthews Barrie, creador de Peter Pan y creyente de la infancia eterna como forma de fe y arte.

martes, 7 de julio de 2009

José Enrique Rodó - Ariel

Algo que me hace pensar que el palacio de justicia debería estar en la playa:







"Considerad al educado sentido de lo bello el colaborador más eficaz en la formación de un delicado instinto de justicia."

sábado, 20 de junio de 2009

Luis Jaime Cineros - El Perú y la vitamina L

"¿Para qué leer?
(...)Para confirmar que, felizmente, somos ese animal racional de la definición escolar."


En: Aula Abierta (2009)

lunes, 8 de junio de 2009

C.Contreras y M. Cueto - Historia del Perú Contemporáneo

Con ciertas o, quizá, grandes diferencias, hoy, estos últimos días, es una historia que se repite.
"A comienzos del siglo XX hasta aproximadamente 1912 (...) el caucho fue un sistema de explotación salvaje, primitivo y silvestre, que depredaba recursos y expoliaba a los nativos y a los serranos enganchados que se llevaba a trabajar a la Amazonía. Como entre los nativos de la región no se había desarrollado una sesibilidad por el salario, los empresarios caucheros recurrieron a "incentivos negativos" para estimular el trabajo, como el castigo físico, la extorción y el secuestro. Se hicieron famosas las "correrías" (expediciones de reconocimiento y recolección de caucho) donde los caucheros entraban a la selva liquidando a poblaciones nativas. Estos abusos y las difíciles condiciones para trasnsportar el caucho generaron una serie de denuncias que alcanzaron una resonancia internacional." (C. Contreras/M. Cueto)

En: Historia del Perú Contemporáneo (2007)
(Fotos de El Comercio y y el blog Caballeros Andantes)