Proust, primero, sobre cómo giran las cosas alrededor de uno cuando lee, sobre cómo pasa el tiempo entre lectura y lectura, sobre cómo la realidad estorba. Después, sobre cómo la lectura, haragán, te puede devolver la facultad de pensar y así, posiblemente, hacerte encontrar una de las amistades más puras donde "si pasamos la noche con ellos (los libros), es porque así lo deseamos". Donde se vibra con una "conclusión" del autor que para el lector no resulta más que una "iniciación", una idea como punto de partida para la búsqueda de una verdad que insistiremos buscándo en ese autor, en las siguientes páginas, en sus siguientes obras, porque queremos que él no las diga, porque confiamos que él sabrá decírnosla con las palabras adecuadas, pero no: "es en el momento en que nos han dicho todo lo que podían decirnos cuando hacen nacer en nosotros el sentimiento de que no nos han dicho nada aún". Proust sobre la lectura. miércoles, 20 de julio de 2011
Sobre la lectura (,) de Proust
Proust, primero, sobre cómo giran las cosas alrededor de uno cuando lee, sobre cómo pasa el tiempo entre lectura y lectura, sobre cómo la realidad estorba. Después, sobre cómo la lectura, haragán, te puede devolver la facultad de pensar y así, posiblemente, hacerte encontrar una de las amistades más puras donde "si pasamos la noche con ellos (los libros), es porque así lo deseamos". Donde se vibra con una "conclusión" del autor que para el lector no resulta más que una "iniciación", una idea como punto de partida para la búsqueda de una verdad que insistiremos buscándo en ese autor, en las siguientes páginas, en sus siguientes obras, porque queremos que él no las diga, porque confiamos que él sabrá decírnosla con las palabras adecuadas, pero no: "es en el momento en que nos han dicho todo lo que podían decirnos cuando hacen nacer en nosotros el sentimiento de que no nos han dicho nada aún". Proust sobre la lectura. sábado, 11 de junio de 2011
El peso de la Historia: el grito de Sándor Márai


lunes, 12 de julio de 2010
El amor según Marx
martes, 6 de julio de 2010
Nocturno de Chopin
Me pidieron escribir, para el curso de Historia del Arte 2 (apreciación de la música clásica), un texto sobre uno de los compositores que más me hubiera llamada la atención. Elegí a Frederic Chopin y escribí esto.
La sinceridad de cada uno en Chopin
Cuando una música como la de los nocturnos de Chopin refleja una atmosfera de tranquilidad, de armonía, de serenidad, inevitablemente surge también la posibilidad de la otra cara de la moneda: el desastre, la violencia, el caos. Y lo curioso es que podemos empalmar esas composiciones con cualquiera de los dos escenarios opuestos y la sensación de sinceridad prevalecerá.Me explico. Pensemos en diversas imágenes, circunstancias o recuerdos que nos expresen serenidad. Pensemos, por ejemplo, en una puesta de sol o un invierno capaz de dar calor con su propia neblina, en la sonrisa de una mujer al despertar, en el nacimiento de un bebé o de un rio. Chopin –aparte de hacer surgir todos esos pensamientos- sólo podrá embellecerlos más de lo que los propios recuerdos y la imaginación ya lo hacen. Chopin pondrá, seguro, un vino en la puesta del sol o un cigarrillo en el invierno, enfatizará el olor de la mujer, hará volver a nacer al niño y pondrá en cámara lenta el movimiento del rio.
Pero también puede ser capaz de convertir la armonía en ironía. Pensemos, por ejemplo, en el petróleo extendiéndose lentamente en el mar, en las personas que mueren todos los días en las mil y un guerras, en un hombre aceptando el cargo de presidente de algún país, en un oso polar sin una superficie donde descansar. ¿No serán acaso melodías como las de Chopin las que mostrarán las manchas enteras en el mar, las que revelarán la increíble capacidad del hombre para matar a otros, las que harán que el hombre cruce los dedos al juramentar , las que nos hagan oír la respiración del oso cansándose?
Chopin hace bello lo agradable y aterrador lo desagradable. Eso es sinceridad. La sinceridad de los nocturnos de Chopin es lenta, ordenada, serena y justamente por ello expresa lo que tiene que expresar y nos hace entender y percibir el mundo de una manera directa y clara, agradable y dura, pero siempre serena y reflexiva. La sinceridad de Chopin es la expresión de la sinceridad de cada uno con su mundo.
Aquellas noches del romanticismo en las que Chopin interpretaba sus composiciones en salones para un selecto grupo de personas, eran, al fin y al cabo, una interpretación y exaltación del mundo distinta en cada una de esas personas. El tiempo no desgastará aquella potencialidad, así pase de vinilo a casete, de casete a CD y de CD a mp3. Porque su capacidad no radica necesariamente en el tono en que diga las cosas, sino en la reflexión y el pensamiento insertados como un todo en un tipo de lenguaje particular: los nocturnos.
jueves, 10 de junio de 2010
Converge: dícese de participar
Me pidieron una síntesis de la conclusión de Henry Jenkins en Converge Culture. El capítulo se titulaba: ¿Democratizando la televisión? La política de la participación. Recorrí otros capítulos también. El libro es esa lectura necesaria para conocer el otro lado de la moneda (el favorable) del desarrollo de las tecnologías en los medios de comunicación. Digamos que del lado de "los integrados" de Humberto Eco, algo así como la respuesta en el siglo XXI a la Escuela de Frankfurt."El ideal del ciudadano informado se desmorona, sencillamente porque el conocimiento desborda con creces a cualquier individuo. El ideal de la ciudadanía vigilante depende del desarrollo de nuevas destrezas cooperativas y de una nueva ética de la distribución del conocimiento compartido que nos permita deliberar juntos".
sábado, 15 de mayo de 2010
jueves, 6 de mayo de 2010
Latinoamerica v.s. Latinoamerica
Me pidieron en la universidad, para el curso de Análisis del Discurso, una exposición acerca de las Vanguardias Latinoamericanas que cortó durante más de una semana mis lecturas encarriladas.
Arte puro v.s. Arte comprometidojueves, 1 de abril de 2010
"Lo que pudo y puede ser": Manifiesto del Siglo XXI, un dibujo de Carlín
Hablar de la y las teorías de Carlos Marx hoy en día para muchos resulta retrogrado, necio. Es que sucede pues que "lo marxista" se ha comido por entero "lo marxiano". Es decir, todo el imaginario cultural acerca de Marx creado a lo largo de la historia ha dejado de lado, en buena medida, los textos en sí. Inclusive una vez subrayé una gran frase de Quino en Mafalda: "Qué tranquilidad reinaría en el mundo si Marx no hubiera tomado la sopa". Después de unos años discuto con ello y creo que la tranquilidad reinaría si todos aquellos que suelen vincularse con él lo hicieran con esa "expresión precisa de tú vida real, acorde con el objeto de tú voluntad" que decía Marx, en Los Manuscritos de París, era el mejor modo de relacionarse con el hombre y la naturaleza. Osea, que cada quién asimile y critique de forma real (personal) sus teorías y después, recién, condene, santifique o tome en cuenta a alguien.Carlín sabe muy bien cuál es su voluntad: luchar democráticamente por la reducción a cuatro horas de trabajo. Puede sonar descabellado en un mundo donde cada vez se olvida más el derecho de las ocho horas y se estimula -como gran virtud y elemento nuevo de la digna moral- la entrega completa de la persona a la causa de sus centros de trabajos. Y esto, para Carlín, es la gran contradicción en un mundo regido por la divinidad de la tecnología que no debería hacer otra cosa que reducir las horas de trabajo del hombre. Al fin y al cabo es así como se profana: como las grandes ventajas brindadas al hombre, pero que al final no están haciendo más que reducir a la persona -a las que aún conservan sus puestos de trabajo y no han sido desechados por alguna máquina que hace el trabajo de 10, 15 o 50 personas- a mera batería energética de la gran máquina tecnológica.

En un país como el Perú, el aumento de los indices de producción y desarrollo no significan mayores puestos de trabajos y mucho menos mejores calidades de vidas. Carlín se pregunta: "¿en qué vericuetos de la estadística se nos sustraen los esperados puestos de trabajo?"
Para explicarlo se remonta a los conceptos de "fuerza de trabajo", "valor de uso", "valor de cambio", de Marx, donde al final, hoy, se ve afectada la ganancia. Pero también se remonta a sus gran capacidad figurativa. El mundo empresarial se ha visto, de pronto, tratando de subir una "escalera eléctrica" que es para bajar. El desarrollo tecnológico lleva a la reducción de personal y a una mayor producción que disminuye su valor, su valor de cambio que sólo se lo da la fuerza de trabajo. Por ello las empresas se ven en la necesidad de, a ese puñado de trabajadores que les queda, exprimirle su fuerza de trabajo para que, después, se han reinvertidas en mayor medida en las máquinas y, en cada vez menor medida, en las personas. "Los enormes capítales del mundo (como el de los fondos de pensiones) se comportan como fieras gigantescas que olfatean desesperados en busca de alimento".
Reducir las horas de trabajo significaría entonces tratar de cubrir esa necesidad de fuerza de trabajo con mayor personal que trabaje cada vez menos. Así se aumentaría la población empleada y la calidad de vida de los mismos.
Carlín reconoce que esto puede ser visto como ir en contra de los principios de las tendencias que van en contra del capital, que sería darle vida al capitalismo, pero eso no le importa mucho (y estoy de acuerdo). Recuerda que Marx, una de las primeras cosas que hizo fue luchar por la reducción de las horas de trabajo. Es decir, puede ir contra de los principios marxitas, pero no de los marxianos.Al final, a pesar de todo, quedan muchos cabos sueltos. En cierta medida, sería, creo, una forma de llevar a la igualdad económica a una sociedad (los que ganan por trabajar ocho horas bajarían su sueldo al de cuatro, y los que no trabajan pasarían a tener uno de cuatro también). De esta forma se gana también más consumidores, pero... si se trabaja menos se tendría más tiempo libre, sí, pero ¿más tiempo libre no significa también mayor tiempo o posibilidad de consumo, es decir, necesidad de más dinero? Otras cosa, Carlín propone que el tiempo libre serviría para que la gente se dedique a sus trabajos por amor, a la cultura, etc. ¿Cómo ser tan confiado en ello? ¿No habría la posibilidad también que aquel que trabaje menos vea simlplemente más televisión?
Hay más, mucho más que hacer: acompañar esos cambios laborales con cambios en la educación y la cultura, en el mercado, en los principios, en la vida interactiva con la naturaleza, etc. Sólo con un cambio completamente estructural en todos los ámbitos, la sociedad podría llegar a entender de manera eficaz lo que tan bien sintetiza Carlín para dar inicio a "lo que pudo y puede ser":
viernes, 5 de marzo de 2010
Diarios: subtextos y desviaciones
Libro de cabecera por ahora.
"Todos los diarios llevan incorporados un subtexto genérico que dice 'Hoy también amaneció', y sobre el que se anotan las desviaciones de la felicidad general. (Una característica de la felicidad es que no se comenta en presente, a riego de que en el festín se cuele de inmediato la muerte. La felicidad es siempre retrospectiva".
domingo, 14 de febrero de 2010
Chomsky: Las Normas Generales de EEUU
El año pasado un buen amigo me regaló mi primer libro de Noam Chomsky, Poder y Terror: reflexiones posteriores al 11/09/2001.Dividido en tres partes el libro es una recopilación fragmentada de las entrevistas y conversatorios acerca de la política de EEUU que NC ha llevado acabo con estudiantes y público en general por todo el mundo después de los atentados de 11 de septiembre.
Lo curioso es que ahora que lo he terminado, he entendido lo mismo que me hizo entender con las cinco primeras páginas de Estados Canallas que alguna vez una amiga me prestó: EEUU es el director y productor de todo lo que después le sirve como argumento para interferir en los gobiernos de países claves. Pero, a la vez, es también productor de todo un mundo paralelo: el de la información. Una información que EEUU controla en un 50 o 60% en todo el mundo y que se filtra en cada uno de los poros de cada persona, con un vocabulario nuevo que configura nuevas verdades, nuevos buenos y nuevos malos, e infinitas nuevas formas para dejar de llamar pan al pan y vino al vino.
Pero si bien lo pude entender ya en Estados Canallas, la capacidad abismal de Chomsky de contar con una cantidad infinita de ejemplos concretos es lo que le permite poder ser uno de los activistas políticos más reiterativos que nunca repite lo que ya ha dicho. Y es que esa es también la característica de EEUU, hacer siempre lo mismo pero con distintos sustantivos y adjetivos.
¿Pero qué pasa cuando un activista político es el creador de una de las corrientes lingüísticas más primordiales de estos tiempos? "Resulta que la lengua es una de las pocas áreas donde se puede estudiar el meollo mismo de las aptitudes humanas de modo muy profundo. Y lograr algunos resultados que van más allá de la comprensión superficial. (...) En esa aptitud para el lenguaje está el aspecto creativo: la libre capacidad para hacer lo que usted y yo estamos haciendo: expresar nuestras ideas de manera novedosa sin trabas, dentro de ciertas restricciones pero sin límites".
A pesar de que él afirme que no hay necesariamente una relación directa entre su labor como lingüista y activista político, creo que es esta idea de concebir el lenguaje la que lo lleva detrás de cada una de las palabras del país más poderoso. Es decir: Chomsky plantea que a través del uso del lenguaje se puede conocer cómo trabajan las estructuras cerebrales de las perosnas. Así, en el discurso americano, él no puede dejar de ver al Estado trabjando, tramando, creando. Porque al final, el arma más poderosa de EEUU no son las que disparan hoy en Irak, Afganistán, y otros países, sino las que disparan cada día en su parloteo superficial a nuestra forma de ver el mundo que justifica las otras.
Los subrayados que dejo ahora tratan más que nada de ser ejemplos de lo que digo. También otras cosas.
Algunas cosas:
Acerca del 11 de sep: "Fue un acontecimiento histórico pero, desgraciadamente, no por la magnitud ni la naturaleza de la atrocidad sino por quiénes habían sido las víctimas".
"Aquí está Estados Unidos con todo su inmenso poderío, dispuesto a cometer enormes atrocidades dentro de la OTAN mientras, al mismo tiempo, los líderes del mundo occidental se reunen en Washington y se rasgan las vestiduras por las atrocidades cometidas al otro lado de la OTAN. Y, aunque sostengan que no es verdad, se vanaglorian de bombardear 'para prevenir atrocidades'". Respecto a esto dejo un enlace de lo que está ocurriendo en estos momentos en Afganistan con un acuerdo establecido por los mismos compadres, EEUU y la OTAN, apoyados por británicos y afganos para "restablecer el control gubernamental": La OTAN lanzó gran ofensiva en Afganistán
"Todo el mundo está empeñado en acabar con el terrorismo. Pues bien, hay una manera muy sencilla de hacerlo: dejar de participar en él".
Acerca de la guerra de Vietnam que se extendió hasta Indochina: "Nadie sabe cuántas personas murieron porque esas víctimas no cuentan".
"Por definición, un proceso de paz significa cualquier cosa que haga Estados Unidos".
"La amenaza del comunismo siempre fue una impostura".
"Crímenes ideológicos e institucional y la democracia capitalista es tan responsable de ellos como quienes apoyan en cualquier aspecto el llamado comunismo son responsables de la hambruna china".
"No hubo fuego palestino, sólo las piedras de los chicos".
"Sí, está mal pasar por alto los crímenes cometidos por otros y no hacer cuanto sea necesario por evitarlos, pero mucho más importante es mirarse al espejo, ver lo que está haciendo uno mismo y hacer algo por remediarlo"."El proceso de evitar un acuerdo diplomático tiene nombre. Se llama 'proceso de paz'. El proceso de paz se refiere a cuaquier cosa que por casualidad está haciendo Estados Unidos, con frecuencia evitar el acuerdo político".
"Daba la casualidad de que lo árabes recalcitrantes a quienes se referían (en un plan de acción en la Primera Guerra Mundial) eran kurdos y afganos, no árabes. Pero ya sabe usted que, según las normas racistas, cualquiera a quien se quiera matar es un árabe".
"Mi sospecha -es una especulación porque no dispongo de datos documentados- es que la razón es la de costumbre. Se llama 'establecer credibilidad'. Cualquier capo de la mafia se lo explicará. Si alguien se sale de la fila debe ser castigado. Los demás entenderán que semejante conducta no es tolerable. (...) No hay que salirse de la fila. Se obedecen las órdenes o..."
"En los despachos de las editoriales no interesa el tema, de modo que no lo tocan. Ése resulta ser un caso más descarnado de lo habitual y más fácil de identificar. Pero es norma general".
viernes, 28 de agosto de 2009
Paul Auster - Discurso
Supe de la existencia de Paul Auster hace unos años cuando Alonso Cueto, en esos talleres de narrativa donde todos los personajes de los cuentos que se presentan tienen carros y tarjetas de crédito, nos regaló a cada uno una copia del discurso de agradecimiento de los Premios Príncipe de Asturias de las Letras que PA había leído ese mismo día, horas antes. Y nos recomendó Trilogía de Nueva York. Sin embargo, lo primero que leí fue El Libro de las Ilusiones (relectura que arrastro en contra de mis ansias). En fin. martes, 7 de julio de 2009
José Enrique Rodó - Ariel
sábado, 20 de junio de 2009
Luis Jaime Cineros - El Perú y la vitamina L
sábado, 3 de enero de 2009
Libertad de Prensa - George Orwell
La historia la dejo un poco de lado. Subrayar y conectar ciertos párrafos u oraciones no haría otra cosa que desconectar esos elementos de ese mensaje global de la obra. El totalitarismo. La condición humana. La corrupción. La diferencia, hoy olvidada, entre costumbre y resignación.Tras varios años y ediciones de la obra, que salió por primera vez 1945, después de ser rechazada por otros editores, en 1971 se descubrió el manuscrito de un prólogo para ésta obra, Libertad de Prensa. Se lo pasaron al Archivo Orwell de la Universidad de Londres donde se confirmó que habría sido escrito por el mismo GO. Hasta antes de ser descubierto inclusive hubieron algunas ediciones que salieron al mercado con cierta cantidad de hojas en blanco ya que en el manuscrito original la numeración de páginas no coincidía. Es un prólogo claro, sencillo, digerible, pero principalmente, cierto. Inclusive esta edición trae otro texto que se titula Cómo fue escrito el prólogo, donde están narrados todos los recorridos que tuvo que tomar la obra y todas las prohibiciones que también tuvo que enfrentar.
Más que la obra en sí, que es buena sin duda como mensaje, lo fuerte ha sido la edición.
Algunas cosas:
"En un momento dado se crea una ortodoxia, una seria de ideas que son asumidas por las personas bien pensantes y aceptadas sin discusión alguna. No es que se prohíba decir esto o aquello, es que no está bien decir ciertas cosas, del mismo modo en que en la época victoriana no se aludía a los pantalones en presencia de una señorita. Y cualquiera que ose desafiar esa ortodoxia se encontrará silenciado con sorprendente eficacia. De ahí que casi nunca se haga caso a una opinión realmente independiente ni en la prensa popular ni en las publicaciones minoritarias e intelectuales.""Si la libertad intelectual ha sido sin duda alguna uno de los principios básicos de la civilización occidental, o no significa nada o significa que cada uno debe tener pleno derecho a decir y a imprimir lo que él cree que es la verdad, siempre que ello no impida que el resto de la comunidad tenga la posibilidad de expresarse por los mismo inequívocos caminos."
"Los liberales le tienen miedo a la libertad y los intelectuales no vacilan en mancillar la inteligencia."
jueves, 11 de diciembre de 2008
Bartleby y compañía – Enrique Vila-Matas
Vila-Matas había resonado un buen tiempo en mi cabeza. Había leído algo acerca de él pero nada de su propia mano. En resumen todo decía que este español se las traía. Gracias a Bolaño (de lo cual se descuelga una anécdota mayor) cayó en mis manos, o para ser más exacto, mis manos cayeron sobre éste libro, Bartleby y compañía. Es uno los pocos libros que he adquirido solo por el nombre del escritor, sin identificar el título ni revisar la reseña, ni ojear ni oler las páginas.Bartleby y compañía es un libro acerca de todos aquellos escritores que decidieron dejar de escribir y también, por más loco que parezca, de los que nunca escribieron una sola obra. Razones, causas, consecuencias, anécdotas, pequeños ensayos, reflexiones, citas, de escritores que un narrador junta en una especie de diario que son a la vez notas a pie de página de un texto invisible que lo acerca y envuelve cada vez más en la misma tendencia que trata de aclararnos. Todo acerca del capricho de decir NO a la literatura, de mandar todo al diablo, de entender que la pasión y el trabajo no están bajo la misma convicción. Bartleby es un nombre tomado del personaje de una obra de H. Melville, un personaje que toma la decisión de encerrarse a vivir en una oficina y dejar de escribir para siempre, pero eso es otra historia.

Al final queda claro, las palabras nos abandonan y con eso queda dicho todo.
Algunas cosas:
“Entre la futilidad de la pura creatividad artística y el terrorismo de la negatividad, quizás haya lugar para algo diferente: la moral de la forma, el placer de un objeto bien hecho.”
“El pasado siempre resurge con una vuelta de tuerca”
“No inventamos nada, creemos inventar cuando en realidad nos limitamos a balbucear la lección, los restos de unos deberes escolares aprendidos y olvidados, la vida sin lágrimas, tal como la lloramos. Y a la mierda.”
“Renunciar sin lamentaciones a la manifestación de los propios dones puede ser una virtud espiritualmente aristocrática, y cuando se pliega uno a ella sin siquiera ampararla en el desprecio a los semejantes, en el hastío de la vida o en la indiferencia hacia el arte, entonces tiene algo ya de divino”
“Escribir es intentar saber qué escribiríamos si escribiéramos”
“Ser / su lector ideal / reflexivo, voraz, que ama las maestras / es superior al que intenta / repetirlas o eclipsarlas”
“Aquí acaban las palabras, aquí finaliza el mundo que conozco”








